LOS POEMAS DE DAICHI: 33. Eihei osho no Zazen shin wo miru — Impresiones leyendo el Zazenshin del maestro Dogen

 

Zazenshin es un capítulo del Shobogenzo del maestro Dogen que se apoya en el poema del mismo título que escribió un siglo antes el maestro Wanshi. Shin es la aguja de acupuntura, Zazenshin expresa el punto preciso de zazen, igual que el punto preciso que toca la aguja de acupuntura para curar.

 

¿Qué pensáis de la acción de zabutsu, (buda sentado), y de satsu butsu, (matar u olvidar el buda)?

¿Quién puede comprender este método envenenado de nuestro padre (el maestro Dogen)?

El latón no puede transformarse en verdadero oro.

Aun cuando pulimos la teja ¿cuándo se volverá espejo?

En el Zazenshin el maestro Dogen habla de cómo practicar zazen, cómo no equivocarse con la práctica. Entonces da la vuelta, pone al revés, profundiza todos los aspectos.  El capítulo empieza con el encuentro entre los maestros Nangaku y Baso. Nangaku era, junto con Seigen, uno de los dos discípulos cercanos del sexto patriarca Daikan Eno.

Dogen relata lo siguiente: Baso practicaba zazen solo con una determinación muy fuerte. Un día Nangaku fue a visitarlo y le preguntó:

¿Qué haces cuando estás sentado en la postura de la montaña tranquila?

Quiero convertirme en buda, le contestó Baso.

Entonces Nangaku cogió una teja y empezó a pulirla. Baso, sorprendido, dijo:

¿Qué está haciendo el maestro?

Estoy puliendo una teja para hacerla un espejo.

¿Cómo puede hacer un espejo puliendo una teja?

¿Cómo puede sentarte en zazen convertirte en buda?

¿Qué es lo correcto entonces?

Supongamos que una persona monta en un carro y el carro no se mueve, ¿qué es lo correcto, arrear el carro o arrear los bueyes?

Baso se quedó en silencio.

Nangaku le enseñó:

Tu estudio de zazen es el estudio de zazen buda, za butsu. Cuando estudiamos zazen este zazen está más allá de sentarse o tumbarse. Zazen es zazen y está más allá de cualquier forma establecida. (Dentro de la no morada de zazen) cuando practicas zazen matas al buda  (satsu butsu, matar buda, olvidar buda). Si te  apegas a la forma, nunca alcanzarás el principio.

Con base en este mondo histórico Daichi escribe el último verso de su poema: Incluso si pulimos la teja ¿cuándo se volverá espejo?

Para nosotros buda todavía puede parecer muy alejado, en otro país. Pero zazen es zabutsu, buda sentado, y también es satsu butsu, matar al buda, matar la idea de buda en la imaginación. En las mentes humanas hay muchas variedades de buda, cada uno tiene su propio concepto, su propia imagen. Sin embargo, cuando estamos sentados en la armonía del cuerpo y de la mente, buda aparece. Satsu butsu es matar el buda, ir más allá de la idea o el concepto del buda, olvidar el buda.

A partir de este encuentro el maestro Dogen analiza cada palabra, cada respuesta. Da vueltas a todo tipo de consideraciones para permitirnos sobrepasar las ilusiones que tenemos con el zazen. ¿Quién puede comprender este método envenenado de nuestro padre? En la tradición zen japonesa se dice que el maestro Dogen, el iniciador, es el padre del Soto zen en Japón y Keizan, su tataranieto en el Dharma, es la madre porque fundó con sus discípulos numerosos templos en Japón y estableció la transmisión de la escuela. Los dos son muy importantes. El maestro Keizan fue el primer maestro de Daichi cuando éste era un monje novato.

Método envenenado: difícil de entender. Difícil de entender porque no tenemos que crear ilusiones sobre zazen; siempre tenemos que ir más allá de nuestras ideas sobre zazen. A veces practicamos y no nos damos cuenta que creamos ilusiones sobre la práctica. Es necesario ser muy exactos con la actitud del cuerpo, la actitud de la mente y la respiración. Hay que ser muy precisos en nuestra forma de practicar, desde que nos sentamos mantener la atención sobre la actitud del cuerpo y sobre todo la actitud de la mente. Hishiryo, más allá de pensar y más allá de no pensar, pensar sin pensar, pensar desde lo más recóndito del no pensamiento. Encontrar la forma verdadera del zazen sin forma establecida por los conceptos individuales.

Nangaku critica un apego demasiado grande a la postura, un llegar a ser. Siempre es nuestro problema, el llegar a ser. Pero el buda de zazen es inmediato, sin dudas; ninguna complicación, ninguna meta. Realizar zazen es realizar buda. La vida ordinaria nos acostumbra a tener metas, en el trabajo, en el mundo social, con el dinero o con el amor. En ese momento hay que dar un giro de ciento ochenta grados y olvidarse, matar el condicionamiento ordinario común que nos hace buscar siempre objetos al exterior de nosotros. No apegarse, parar la conciencia del yo y de lo mío. Zabutsu, buda sentado. Satsu butsu, matar buda, olvidar buda, acabar con las ilusiones, con la búsqueda ansiosa de algo al exterior de nosotros. Es la gran Vía de los budas.

 

El latón no puede transformarse en oro verdadero. El latón es una mezcla de dos metales, el cobre y el zinc. El oro representa la esencia, ku. No podemos ser maleables con la práctica de zazen, a veces hay que ser duro incluso. No es una práctica social. Realmente hay que encontrar en el zen el amigo verdadero, el amigo espiritual. Es muy importante.

Zabutsu, buda sentado; zazen es la postura del Despertar del Buda debajo el árbol de la bodhi. El maestro Deshimaru nos explicaba que, cuando entraba en el dojo y hacía gassho o sampai delante de la estatua del Buda, no lo hacía por devoción a una estatua de bronce o de madera sino por respeto a las posturas de buda sentado.

 

A continuación quiero compartir el Zazen Wasan del maestro Hakuin, el canto de zazen.

 

Todos los seres son desde el principio buda,

Como el hielo es agua por naturaleza,

Sin agua no puede haber hielo,

No hay buda si no es en los seres vivientes,

 

No sabiendo que la verdad está aquí cerca, buscamos lejos ¡qué lástima!

Es como el que llora de sed estando en medio del agua,

Como el hijo de una casa noble vagando extraviado entre los pobres.

La causa de nuestro deambular a través de los seis mundos

Es que estamos perdidos en los oscuros caminos de la ignorancia

Y nos extraviamos cada vez más en la oscuridad.

¿Cuándo escaparemos del nacimiento y de la muerte?

 

La meditación zen del Mahayana excede toda alabanza,

La generosidad, la moralidad y las demás perfecciones;

Invocar el nombre del Buda, el arrepentimiento, la disciplina

Y muchas otras correctas acciones

Se reencuentran todas en la práctica de zazen.

 

El mérito de un solo zazén

destruye innumerables errores acumulados,

¿Dónde quedan los falsos caminos?

El paraíso de la Tierra Pura no está lejos,

Cuando reverenciándola, esta verdad es escuchada aunque sea solo una vez,

Quien la alaba y la acoge con un corazón feliz obtiene infinitos méritos.

¿Cuántos más méritos obtendrá quien empieza a dirigirse hacia su propio interior

y confirma directamente su propia naturaleza, esa naturaleza que es no naturaleza?

 

Ese ha transcendido las buenas palabras.

La puerta se abre y causa y efecto son uno.

El camino discurre en línea recta, no hay dos ni tres.

Tomando como forma la forma de la no forma,

Yendo o viniendo él siempre está en casa.

Tomando como pensamiento el pensamiento del no pensamiento,

Cantando y danzando todo es la voz de la Verdad.

 

Inmenso es el cielo del ilimitado samadhi.

Radiante la luna llena de la cuádruple sabiduría.

¿Qué queda por buscar? El nirvana está claramente ante los ojos,

El paraíso de la Tierra del Loto es aquí mismo,

Este mismo cuerpo es el cuerpo de Buda.

 

Durante la última sesshin he oído varias voces decir: Oh ¡Quiero ir ahí!… No habían encontrado todavía su verdadero zazen, su verdadero lugar al interior de sí mismos, sin depender de las idas y vueltas. El verdadero templo está en uno mismo. Zazen es zazen, no tiene atributo, no tiene decoración, es estar sentado desnudo. Saber el cuerpo-mente en unidad. Solamente sentarse, shikantaza, solamente es totalmente, únicamente, en totalidad.

Za butsu, satsu butsu, buda sentado buda matado.