LOS POEMAS DE DAICHI: 25. Tenshu — Tender una mano compasiva

Los ojos examinando una persona deben ser justos y asirla antes de su acción.

Debemos comprender que hay otra transmisión de la doctrina que no depende de los sutras ni otros escritos (kyoge betsuden).

No tengáis en cuenta las bagatelas, os lo ruego, avanzad de un paso.

La gran vía de Choan es recta como una cuerda.

 

Choan era la antigua capital china, actualmente Seian. La gran vía de Choan es un poco como el dicho francés de que todos los caminos conducen a Roma. Esta expresión existe también en español, el sentido es que incluso un pequeño camino perdido en la naturaleza puede conducir a Roma.

Concentraos bien en la respiración.

Los tres métodos encajan perfectamente. El primero, Genro, el camino profundo, escondido, el rey de ku, zazen, cortando los sonidos, cortando los pensamientos, zazen donde no hay ninguna persona. El segundo es Chodo, la vía del pájaro, sin-huellas, Uno mismo no dejar huellas, viviendo en un mundo donde las huellas no permanecen, no existen. Realizar las cosas tal como son, sin ego.

Aunque no dejamos huellas, el efecto de los altos deseos se presenta; automáticamente viene la tercera vía, la persona de ku alcanza a vivir su vida en armonía con el poder cósmico fundamental. Sin embargo no hay que permanecer en ku, no desarrollar otro apego, el apego a ku. Con la propia práctica hay que ser un ejemplo para los demás, inspirarlos. Eso lo llamamos tender una mano compasiva, de nuevo sin voluntad propia, inconscientemente, naturalmente, automáticamente.

Es difícil ser monje o monja zen. No siempre tenemos la capacidad de abandonar el ego, no siempre tenemos la capacidad de abandonar nuestros juguetes egoístas de todo tipo. ¿Quién soy? Soy la mujer de alguien, soy su madre, su novia, soy monja… ¿Quién soy? Todos tenemos varias caras. En el encuentro entre los maestros Doshin y Konin, cuarto y quinto patriarcas chinos, el joven futuro maestro dice: mi nombre es naturaleza de buda, mi nombre es ku. Ser sin.

Es difícil abandonar todas nuestras maletas, cargamos lo que amontonamos en nuestra vida. Cuanto más mayor se empieza a practicar zazen resulta más difícil porque la carga es más elevada, más fuerte.

Los tres caminos del maestro Tozan son causas y efectos de la gran práctica y estas causas y efectos se extienden a todo el Universo. Las tres vías expresan nuestra práctica de la Vía. La práctica de la Vía es también acción, karma, entonces manifestamos el karma de la gran práctica. Karma que se expande, extiende su mano, no el ego condicionado; es el karma de la práctica.

En esta época tengo la impresión que la gente no entiende verdaderamente lo que es la energía espiritual. La queremos únicamente para nosotros mismos, somos egoístas, queremos más consciencia. ¿Para qué? ¿Para mirar películas en Netflix?

Zazen es abandonar el ego. Para tender una mano compasiva no se necesita más consciencia, sino menos conciencia individual. Todos tenemos proyectos, planes de viajar, pero el viaje más interesante es el viaje interior. El conocimiento de uno mismo, el abandono de uno mismo, no dejar huella, pertenecer al orden cósmico. Es una relación mutua, no individual, mutua.

El zen es difícil, porque no acepta ningún engaño.

Los ojos examinando una persona deben ser justos y asirla antes de su acción. Aquí el maestro Deshimaru tuvo dificultad para expresar las palabras japonesas en francés. En sus comentarios explica que el maestro debe entender, comprender a las personas antes que hayan pensado, hablado o movido. Es como atrapar un globo al vuelo antes de que caiga y rebote. Así que la palabra ki aquí no es el ki de la energía, se refiere a la mente que es capaz de responder a un impulso espiritual.

Mucha gente pasa por el dojo, por Shorinji, se quedan, se van, pero es difícil ser un verdadero discípulo zen. Esta frase me hace pensar en la relación que hubo entre el maestro Eno, el sexto patriarca chino y su discípulo Nangaku. Cuando Nangaku entró en la sangha del maestro Eno, éste dijo al verlo: Hay algo que viene así. Nangaku no entendió esas palabras del maestro y durante los siete años que se quedó practicando allí la frase daba vueltas en su cabeza; ¿qué quería decir el maestro? Y un día Eno le preguntó: ¿Qué has entendido?

Nangaku contestó: No se puede hablar de práctica ni de realización del satori, sólo que ni uno ni otro deben ser manchados.

Eno le dijo: Tú eres así, yo soy así y los budas y los patriarcas son así también.

Es difícil no manchar la práctica con las ilusiones, mantener una práctica pura, desnuda, sin ninguna decoración, sin ningún atributo. Pero sin embargo Nangaku era así, el sexto patriarca también era así igual que los budas y los patriarcas eran así. Es el sentido de la verdadera transmisión. Lo que dice Daichi en el verso siguiente: Debemos comprender que hay otra transmisión de la doctrina que no depende ni de los sutras, ni de los otros escritos (es un término zen: Kyoge betsuden).

No toméis en cuenta las bagatelas, las cosas superficiales, os lo ruego, progresad de un paso. El Zen está desnudo, es el árbol muerto o el barco abandonado en el agua.

Normalmente las personas que hacen zazen no son complicadas. Con la práctica el cerebro vuelve a su condición normal. Hubo un monje que, por las circunstancias de su vida, había caído en el alcohol y abusaba de las drogas, luego volvía al dojo: quiero practicar. Pero su mente era totalmente… le faltaban neuronas por tantas drogas y tanto alcohol. Al principio era un poco… no entendía nada. Luego poco a poco las neuronas cambiaban, encontraba de nuevo la condición normal. Sin embargo su karma era fuerte y de nuevo le llevaba hacia consumir drogas fuertes y alcohol. Esto puede continuar sin fin: a veces estando mejor, otras veces peor, mejor, peor, … en realidad es una pérdida del tiempo-tesoro de nuestra vida.

La sociedad actual contribuye a complicar la mente de la gente. Prevalece el consumismo material, incluso espiritual, querer más, y se crean más ilusiones, poca gente está satisfecha de su vida. La mente complicada influye el entorno que a su vez influye en la mente. En un momento hay que cortar, tener los ojos abiertos sobre el propio karma, nuestra vida, la vida. Cuando el cerebro vuelve a su condición normal dejamos las cosas de poca importancia. Pero tendemos a lo contrario: no tengo mucho tiempo, la vida es breve, tengo que vivir muchas experiencias, añadir, añadir, añadir… y luego el cerebro se cansa y el cuerpo se cansa. No se alcanza una condición normal, no hay nada de vital. Sin tomar en cuenta las bagatelas, os lo ruego, progresad de un paso.

La gran vía de Choan es recta como una cuerda. Expliqué ayer el significado de esta metáfora: una vez que hemos abandonado nuestras complicaciones kármicas, la Vía es totalmente recta, directa. Pero es necesario crear las buenas causas y efectos de la gran práctica, es lo que debemos expandir.

En el Zen hay el término Jo bodai: subir para alcanzar el satori y después bajar para ayudar a los seres sensibles a salir del sufrimiento. Incluso entre la gente que practica zazen hay muchos que no quieren abandonar su karma, abandonar lo que produce el sufrimiento, la confusión, la duda. Porque es como un tesoro que está escondido, entonces es difícil. Pocas personas son como Nangaku. Es importante no quedarse apegado a las letras, las palabras; hay que encontrar de nuevo la conciencia profunda, la que desarrolla nuestra intuición, nuestra sabiduría. Encontrar de nuevo el tesoro, el verdadero tesoro, no una imitación condicionada por el karma. Es un empuje difícil de transmitir, porque la mente de la gente está llena. En una botella llena no se puede añadir nada, hay que vaciar primero la botella para llenarla con el agua fresca de la sabiduría.