LOS POEMAS DE DAICHI: 7. Daruma – Bodhidharma

El príncipe del sur de India, su ki es el de un rey.

Transmitiendo el espíritu del buda nos ha traído su ayuda.

Su justa actitud determinada y terrible debe ser estudiada con cuidado y profunda atención.

Subiendo del incensario en volutas, el humo de la madera de sándalo ha conservado su perfume delicado hasta nuestros días.

 

La última frase del poema es el significado de mi nombre zen, Kosen. Es un nombre muy lindo, el perfume del incienso que se transmite, de zazen en zazen a través los tiempos.

El maestro Deshimaru comienza hablando de los distintos ideogramas (kanji) que se encuentran en este poema. Ki: energía, pero también espíritu, actividad; Nanten: el sur de la India; taishi, el príncipe, o  rey; gotoshi nyo, como. El príncipe del sur de la India, su ki es idéntico al de un rey. Luego hay Bushin, religión, espíritu de Buda; konoho, nuestro lado. Por su transmisión del espíritu del buda nos ha traído su ayuda.

Rinrin; el significado de este kanji es muy importante y de gran profundidad. Con los ideogramas sucede que es difícil explicarlos con una sola palabra; y especialmente en la literatura zen no se usan con el sentido usual, ordinario, sino con otros sentidos menos comunes. Es lo que hace difícil también las traducciones del Shobogenzo. Difícil también para los japoneses, ya que se necesita ser muy erudito, comprender las palabras y comprender el sentido zen. Cuando estudiaba caligrafía con un chino muy simpático, muy tradicional, él no tenía esta comprensión porque no era budista; sabía que había otro sentido, pero no era íntimo con él.

Rinrin es difícil de explicar en una sola palabra; terrible, que hace temblar; chocante, producir un choque pero sin crueldad; bravo, animoso, ‘no es un bizcocho’, determinado. Shingin, actitud justa. Su actitud justa, terrible y determinada debe ser estudiada con cuidado y profunda atención.

Lo, el antiguo incensario; taku, quemar; ko, incienso, madera de sándalo. La madera de sándalo la utilizo para las ceremonias de ordenación. La buena no es muy corriente, es un poco cara para mi monedero y la puedo encontrar sólo en Francia; entonces la utilizo para vosotros, cuando os hacéis monjes –así el perfume de la transmisión continúa.

Kambashi son las volutas del humo perfumado que se elevan.

Existen preguntas sobre la evidencia histórica de Bodhidharma ¿Ha existido o no? ¿Es la historia del Zen la que ha creado a Bodhidharma? Los registros del templo Shaolin citan un brahmán venido de la India que se sentaba en silencio ¿Es esta persona o no? Lo ignoramos, ha pasado mucho tiempo.

Las caras y representaciones del Buda y de Bodhidharma son muy diferentes, incluso totalmente opuestas. Aunque de origen los dos sean de India, la cara de Bodhidharma son los chinos quienes la han creado.

 

Según la historia, nació 500 años después de Cristo en el Sur de la India, hijo de un rey. A la edad de 8 años ya puede decirse que tenía el satori ¿por qué? El rey tenía tres hijos, a los que había puesto como preceptor a un venerable maestro indio del linaje del Buda, Hannyatara. Éste un día recibió del rey una piedra preciosa de valor inestimable. Preguntó entonces a Bodhidharma y a sus dos hermanos:

–¿Creéis que hay en el mundo algo de más valor que esta piedra?

El mayor contestó:

–Solo (alguien como) usted, maestro, recibe este regalo inestimable del rey (me parece que era un poco chupamedias). El segundo príncipe contestó igualmente:

–Aunque busquemos toda nuestra vida no encontraremos en nuestro mundo una piedra de un valor así. Bodhidharma a su vez dijo:

–Es una gema inestimable, un verdadero tesoro, pero un tesoro mundano, un tesoro vulgar. Creo que nuestra sabiduría verdadera es mucho más significativa.

Comprender el valor de ese tesoro es una sabiduría esencial. Comprender el valor de las cosas también es importante, porque hay gente que pierde siempre sus cosas, G. es muy especialista. Comprender el valor de lo que poseemos, incluso aunque sea algo no muy importante, aunque no sea un diamante. Sin embargo esta comprensión no tiene profundidad, se trata de una sabiduría personal que pertenece a la inteligencia social. Entendemos que el diamante es una piedra muy preciosa, con un valor más grande que un trozo de cristal; eso es la sabiduría social.

Bodhidharma añadió:

–La verdadera sabiduría es comprendernos a nosotros mismos.

 

Sócrates dijo: Conócete a ti mismo. Comprender el ego es la verdadera sabiduría. Pero Sócrates no dijo más; la fuente de la filosofía es comprender el ego, pero ¿qué es la comprensión del ego? Debemos realizar que nuestra mente misma es buda. Es en nuestra mente donde vamos a encontrar este tesoro. Esta sabiduría es la más importante y la más alta de todas, es la verdadera inteligencia. Las sabidurías vulgares, sociales, personales no son para nada importantes.

Después Bodhidharma recibió de su maestro Hannyatara la ordenación de monje y la transmisión del Dharma. Fue el vigésimo octavo patriarca indio; cuando tuvo más edad viajó a China y allí se convirtió en el primer patriarca chino.

Elevándose del incensario en volutas el humo aromático de la madera del sándalo ha conservado su olor delicado hasta nuestros días. Es el incienso que se enciende durante cada zazen día tras día, año tras año, siglo tras siglo, milenio tras milenio.

Bodhidharma recibió la transmisión de su preceptor Hannyatara y ya cuando era mayor emprendió su viaje a China. Su determinación era muy fuerte. Empleó tres años para llegar a las orillas del rio Yangtse y allí se encontró con el emperador de China, Butei. Bodhidharma no tenía cara de santo, sino una cara terrible, que da miedo –así es representado.

Entonces el emperador le preguntó:

–He construido numerosos templos y estupas, mantengo a miles de monjes. Creo que los méritos que tengo son elevados. ¿Cuál es su opinión?

Bodhidharma contestó:

Moku doku, ningún mérito.

Era una respuesta terrible frente a un emperador lleno de poder. El emperador hizo otra pregunta:

–¿Cuál es la santa verdad?

Bodhidharma contestó:

Kakunen musho. Un vacío insondable, nada sagrado.

El emperador estaba aún más sorprendido. Hizo una última pregunta:

–¿Quién es la persona que está delante de mí?

Bodhidharma contestó:

–No sé.

Y se fue.

El emperador no sabía lo que había pasado. Su ministro le preguntó:

–¿Quién era esa persona?

El emperador a su vez contestó:

–No sé.

Cuando el maestro Dogen comenta esta historia en el Shobogenzo, dice: el «no sé» de Bodhidharma no tiene nada que ver con el «no sé» del emperador. El «no sé» del emperador es del mundo ordinario, del más, del menos, sé un poco, sé mucho. El «no sé» de Bodhidharma es que no hay ninguna persona.

Fue al templo Shaolin y se dice que se quedó sentado en zazen delante de la pared en una cueva de las inmediaciones del templo durante nueve años. Es interesante porque cuando un monje quiere entrar en un templo Zen, tradicionalmente se repite esta (fórmula de) encuentro. Es como un teatro, una ceremonia-teatro. Sin embargo Bodhidharma no hacía teatro; sentía que las circunstancias para transmitir su enseñanza en China, para desarrollar la Vía, todavía no habían llegado. Entonces esperó al discípulo, sentado en zazen. Por supuesto que se levantaba, comía, hacía ejercicios, daba conferencias; pero continuó zazen frente a la pared, en su cueva, durante nueve años.

El budismo había llegado a China a través de los sutras. Era fundamentalmente un budismo palaciego; nada que ver con la transmisión del Dharma de Daruma.

Moku doku, ningún mérito, es la respuesta de Daruma al emperador Butei. Que rompe los esquemas: ¿por qué hago zazen entonces si no puedo recibir ningún mérito? Zazen mismo es el mérito. Cuando buscamos la verdad, si tenemos una intención nunca la conseguiremos. Si buscamos la verdad con el intelecto, con las emociones, no la alcanzaremos. La verdad se encuentra en uno mismo, el estado equilibrado del cuerpo y de la mente, zazen.

Si hay una intención, el deseo de agarrar, nunca estaremos en paz o encontraremos una ilusión pensando que es la verdad. No debemos funcionar como en el mundo condicionado, en el que hemos sido educados. Desde que somos niños, si hacemos algo bien obtendremos una recompensa, si trabajamos bien tendremos un buen sueldo; todo está bajo gobierno de la oferta y de la demanda.

Zazen es distinto: cuerpo, mente en unidad, completos. Y también como hijos e hijas del cosmos. El cosmos es generoso con nosotros; encontrar de nuevo la unidad, la armonía con el poder cósmico fundamental. No es algo alejado.