LOS POEMAS DE DAICHI: 5. Nehan – Nirvana

El sauce está oscuro, las flores llenas de luz en esta primavera de febrero.

En la montaña de sala enseñó la serenidad y se marchó en la oscuridad.

Incluso el tora de seda ligera y los vestidos de algodón no pudieron cubrirle.

Exponiendo así su cuerpo de oro puro y de índigo profundo.

 

Sala es el nombre de los árboles (Shorea robusta) que crecen en la orilla del Kushinagara, donde murió el Buda. Nehan (涅槃) en japonés es nirvana, extinción.  A veces Nehan tiene el sentido de oscuridad y de luz, pero su verdadero significado es el fin completo, la extinción. Originalmente esta palabra designaba el estado de satori alcanzado por el Buda, Annutara samyak sambodhi, como en el sutra Hannya shingyo. Significaba el estado alcanzado por la extinción de todas las ilusiones y el final del karma, que causa de renacimiento. Pero el sentido difiere un poco según las distintas escuelas budistas. Para la Sarvastivada, escuela anterior al Mahayana, el nirvana es la extinción obtenida por el conocimiento, es buena y eterna. Según la escuela Mahayana, significa la no-producción, fusho y la no-destrucción, fumetsu. Es equivalente a la sabiduría, prajna, y al Dharmakaya, el cuerpo del Dharma, el cuerpo de la Enseñanza. Tiene las cuatro cualidades esenciales de eternidad, felicidad verdadera y profunda, sustancialidad y pureza; no se le puede pegar nada encima. Aquí, en este poema, está en su sentido original de extinción o aniquilación; no más renacimiento, no más karma, no más ilusión, no más deseo, no más de no más.

Así que en el origen nirvana significaba extinción, aniquilación, vino a significar el Dharmakaya, el cuerpo del Dharma o cuerpo real e inmutable del Tathagata. Hay dos tipos de nirvana, uyo nehan y muyo nehan.

Uyo nehan, en sánscrito sopadhishesa-nirvana, todavía conserva un resto de condicionamientos. Es el que es realizado antes de la muerte, el maestro Deshimaru hablaba del nirvana vivo. Muyo nehan, en sánscrito nirupadhishesa-nirvana, se refiere al que, sin ningún residuo del karma, completo, perfecto, es realizado (al morir) cuando todas las ilusiones se han destruido. “Sin retorno”, no hay más formas de renacimiento para el Arahat.

El nirvana también puede ser semejante a la oscuridad y a veces expresa el final, la muerte. También puede tener el sentido de ku, vacuidad.

El Buda murió en Kuchira, cerca del río Kushinagara. Poco antes había dado una conferencia en Benarés y luego había viajado a Paba, pueblo cerca de la desembocadura del río Ganges. Después de tomar una cena compuesta de pies de cerdo salvaje se sintió enfermo, y entró en el bosque de árboles sala para descansar. Algunas fuentes históricas dicen que el árbol sala es en realidad el árbol bo de la bhodi.

Los ‘Ocho Satori del Gran Hombre’ es parte de la última enseñanza del Buda, conservada en forma de Sutra, el Butsu-yuikyo-gyo. Durante la noche del 15 de febrero murió el Buda y es por eso que el maestro Daichi en el poema habla de la primavera de febrero. La primavera es una estación bonita; los sauces se hacen de nuevo verdes. Pero el verde de los sauces parecía más y más oscuro, aunque las flores estaban claras, luminosas, sonrientes. Oscuras y al mismo tiempo, sonrientes, resplandecientes. Son los Go i; en la oscuridad existe la luz, en la luz existe la oscuridad.

En el Sutra del Nirvana se cuenta: «Después de recibir un maravilloso perfume dado por todos sus discípulos, el cuerpo de Buda se envolvió en la seda más pura» y continúa: «Todos los discípulos lloraban y ultimaban los preparativos de la ceremonia de incineración del cuerpo. Lo habían cubierto con una seda blanca pero cuando encendieron el fuego las llamas no lo quemaban, ¿por qué? porque el primer discípulo del Buda, Mahakashyapa, todavía no estaba allí, sino en misión dando conferencias muy lejos, en las montañas. Mahakashyapa recibió la noticia de la muerte del Buda una semana después. Estaba lejos y en aquella época el viaje no era fácil; llegó al lugar de la ceremonia veintisiete días más tarde. Cuando llegó el cuerpo del Buda estaba en un ataúd y quiso verlo, pero un discípulo lo desaconsejaba porque seguro que estaba en descomposición. Mahakasyapa contestó llorando que el cuerpo del Buda no podía descomponerse y decidió abrir el ataúd, seguramente el cuerpo estaba más puro que el diamante. Cuando se acercó el ataúd se abrió solo, y debajo de la sábana de seda apareció un cuerpo magnífico de oro. Entonces todos los discípulos se pusieron a llorar sobre el Buda, recordando su gran compasión y su amor universal.

Cuando se lee el Sutra del Nirvana, la muerte del Buda parece triste e igualmente radiante; oscura y llena de luz. El sauce está oscuro pero la flor está clara en esta primavera de febrero. El Buda tenía más de ochenta años. El Cristo murió muy joven, una muerte oscura, crucificado, pero resucitó; de nuevo la luz. El Buda había acabado su vida completamente. En consecuencia la compasión del Buda y el amor de Cristo no son iguales.

Jishi, la grande y perfecta compasión del Buda hacia todas las existencias es perfecta y totalmente universal; abraza e incluye todas las numerosas contradicciones de la vida. En el bosque de sala, para todos sus discípulos, enseñó qué es la serenidad y se marchó en la oscuridad.

Ni siquiera la seda ligera y el algodón podían recubrir su cuerpo y después de la llegada de Mahakasyapa su cuerpo, transformado en oro puro, fue expuesto, luminoso. Es una metáfora que ilustra los Go i: Sho chu hen; hen shu sho; sho chu rai; ken shu shi; ken chu to. El fenómeno penetra la esencia, la esencia penetra el fenómeno. La esencia es solamente la esencia. El fenómeno es solamente el fenómeno. Los cuatro se mezclan y aparece la metamorfosis, el Despertar.