LOS POEMAS DE DAICHI: 22. Ungan rojishi no wa – La historia del maestro Ungan convocando al león

 

El león aquí está en relación con escuela Kegon (Washin en chino). Para esta escuela el oro es una metáfora que representa el principio, la esencia, y el león, Shi, los fenómenos, las diferencias.

Convocando al león de pelo de oro

Rechazándolo y exponiendo toda su potencia

Cuando este león desaparece ¿dónde va?

El viento puro, después de haber barrido el suelo, solo puede ser comprendido por uno mismo.

Es un koan muy interesante. El nombre de Ungan era Donjo. Ungan Donjo siguió durante 20 años al maestro rinzai Hyakujo (Pai chang 720-840). Sin embargo, después recibió la enseñanza del maestro Yakusan (745-828), de la escuela Soto. De éste Ungan recibió la transmisión del Dharma y luego transmitió a Tozan, quien a su vez fue el iniciador del Zen Soto en China, allá por el siglo IX.

El león de pelo de oro es una metáfora del Sutra Avatamsaka, texto principal de la escuela Kegon, que enseña que el todo es uno, el uno es todo. El león es de oro, todo lo que le pertenece: pelo, dientes, cabeza, órganos, características, es de oro, la totalidad, la universalidad.

Convocando un león de pelo de oro. Hacer aparecer, convocar a un león de pelo de oro se refiere a un dialogo entre Yakusan y Ungan:

Yakusan preguntó a Ungan:

–¿Puedes emplazar al león?

–Sí.

–¿Cuántas veces lo has hecho aparecer?

–Seis.

–Yo también lo he llamado.

–¿Cuantas veces, maestro?

–Solamente una.

–Entiendo, uno es seis, seis es uno.

En la escuela Kegon el oro, Shi, representa el principio fundamental, formado de seis características elementales: la universalidad, la particularidad, la semejanza, la especificidad, la integración y la diferenciación. Seis propiedades del uno. Según el mismo principio, uno es la mente que se vuelve raíz de los seis sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto y la consciencia. Los seis sentidos se hacen el uno, la mente y la mente se hace los seis sentidos.

Más tarde otro discípulo del maestro Hyakujo, el maestro Isan, preguntó a Ungan:

– (En relación con la conversación con Yakusan) ¿Sigue convocando al león o a veces deja de hacerlo?

–Cuando quiere convocarlo lo hace, cuando quiere hacerlo desaparecer, lo hace.

–Y en ese caso, ¿a dónde va el león?

Ungan contesto:

–Se desvanece en ninguna parte.

Significa que cuando el león está en ninguna parte, quien lo convoca y el león tienen los dos verdadera libertad. Así podéis entender el primer verso: Evocando el león de pelo de oro…. Cuando el león desaparece ¿adónde va? No es posible hacerlo desaparecer en alguna parte.

 

El sexto patriarca Eno alcanzó el satori oyendo una frase del Sutra del Diamante: Cuando la mente no permanece en nada, la verdadera mente aparece. Hishiryo, no pensar, tampoco es no pensar. No debemos permanecer en ningún pensamiento. Es la armonía con el sistema cósmico.

El viento puro, después de haber barrido el suelo, puede ser comprendido solo por uno mismo.

Aquí Daichi se inspira en el koan vigésimo primero del Shoryu Roku, Libro de la Serenidad, que narra un encuentro entre Ungan Donjo (780-841) y Dogo Enshi (769-835), ambos discípulos de Yakusan:

Cuando Ungan estaba barriendo el suelo, Dogo pasó por allí y le dijo:

–Demasiado ocupado.

–Deberías saber que hay uno que no está atareado.

–Si es así, entonces hay una segunda luna.

Ungan levantó su escoba y dijo:

–¿Qué luna es?

–Buen hombre, cuando comes, cuando hierves el agua del té, cuando coses o limpias, debes reconocer al que no está atareado y entonces encontrarás la armonía entre la realidad mundana y el Despertar.

 

Aquí y ahora aparece la integración simultánea, natural, sin pasar el tiempo en vano.