LOS POEMAS DE DAICHI: 16. I shin i butsu – No mente no buda

‘No mente no buda’ así ha invertido el tema de su discurso.

De tal forma que los practicantes del Zen en este mundo ni siquiera pueden poner sus ojos encima.

Pero si podéis saltar de la boca de Haki,

No es tan difícil correr con los pies descalzos por la montaña de lanzas.

 

Los poemas 16 y 15 tratan los dos de la enseñanza del maestro Baso, un maestro zen del siglo VIII. (Por un lado está) Daikan Eno, Nangaku , Baso, y luego esta rama continuará con Obaku y Rinzai, que establecerá el Zen Rinzai. Por otro lado tenemos: Daikan Eno, Seigen y Sekito y la rama que irá hacia el maestro Tozan, iniciador del Zen Soto. Así que Baso era un gran maestro de aquella época, que enseñaba Soku shin soku butsu, La mente misma es buda. Un joven monje un día le preguntó:

–¿Por qué da esta enseñanza el maestro?

Baso dijo:

–Es un método para que los niños dejen de llorar.

Entonces el monje le preguntó:

–Y si no funciona ¿Hay otro método?

Baso contestó:

I shin I butsu, ni mente ni Buda

La mente misma es buda, Soku shin soku butsu: todo es buda, no hay separación. I shin I butsu, Ni mente ni buda, significa: nada es buda o buda ha sido borrado y la mente ha sido borrada. La gente que practicaba el Zen en China por aquella época no podía entender cómo el maestro había podido cambiar (así) su enseñanza.

Si podeis saltar fuera de la boca de Haki. Haki es un instrumento que sirve para limpiar el arroz, una herramienta de campesino, y ese era el nombre de la familia de Baso. Tras recibir la transmisión de Nangaku, Baso volvió a su pueblo natal, donde la gente le recibió muy bien; se había convertido en un gran monje y le felicitaban por su éxito en el Dharma. Pero una vieja del pueblo dijo: ‘No hace falta hacer una fiesta para recibirle. Baso es hijo de Haki, viene de una familia de campesinos pobres’. Baso no se encolerizó, al contrario, le impresionó la fuerza de esta mujer anciana. A partir de entonces no quiso cambiar de nombre, se quedó con Baso (Matsu en chino), que significa ‘ancestro del caballo’.

En el Zen a menudo se dice que no es necesario volver al pueblo natal; el monje ya no tiene raíces, su vida ordinaria se acabó. Haki es un nombre poco respetuoso, no podemos cambiar de nombre pero sí, el nombre puede cambiar. Si podéis saltar fuera de la boca de Haki; si no podéis entender, abandonad incluso las palabras de Baso.

No apegarse a las palabras, no ser siervos de las palabras. Baso usa dos frases que parecen contradictorias, pero cada enseñanza es un medio para que los estudiantes den un paso hacia adelante sobre sus pensamientos ya hechos, den la vuelta ciento ochenta grados. Abandonar las propias categorías: si podéis abandonar las palabras contradictorias que salen de la boca de Baso, entonces no será muy difícil correr descalzos sobre la montaña de lanzas.

Andar sobre las lanzas era un castigo reservado a los prisioneros de guerra. Eran lanzados sobre una montaña de venablos y morían. Caminar sobre la montaña de lanzas es sobrepasar las categorías y las contradicciones de nuestra vida.